Al nacer

Los bebés que son propensos de nacer con este defecto son bebés hijos de padres que tienen el mismo defecto. El riesgo de nacer con labio y paladar hendido es del 10 al 17%. Los problemas que pueden encontrar los bebés al nacer es en su alimentación, pues requiere de biberones especiales y se debe evitar acostarlos al darles de comer pues pueden tener problemas al introducirse a su cavidad nasal.


En el caso de tener paladar hendido, se pueden presentar problemas de oído por la estrecha comunicación que tienen las vías respiratorias con el oído.